Desde el pie de las imponentes montañas del Valle del Cachapoal, llega un vino con una historia épica: Altair. Inspirado en la estrella más brillante del cielo, este vino nace de un terroir único, forjado por erupciones volcánicas y terremotos. Es aquí, donde el sol brilla un poco más, que las uvas logran una concentración de fruta y taninos exquisitos. Recorrerás un viaje de aromas: cerezas frescas con un toque sutil de madera, lo que le brinda ese aspecto rojo rubí. En la boca, es un vino con una acidez que te hará sentir vivo, con un balance perfecto entre el alcohol y unos taninos que te dejarán con ganas de más. ¡Una verdadera estrella que tienes que probar! Potencial de guarda: Perfecto para tomar ahora o dentro de 20 años más.

